San Pablo, es la gran ciudad de Brasil, algo sabido por todos, pero que como curiosidad, no cuenta con una playa urbana, algo raro en un paÃs que vive volcado al mar y la vida al sol. Pero San Pablo no deberÃa lamentarse de ello, teniendo demasiado cerca paisajes paradisÃacos de costa como los de las del municipio de Ubatuba, unos 100 kilómetros de playas para todos los gustos a poca distancia de la jungla de cemento.
Imagen Bruno C.
Ubatuba (enlace en inglés) es el destino cercano que todos los que viven en una gran ciudad sin mar desearÃan tener. Situada sobre el trópico de Capricornio, y conectada a la carretera BR-101, la ciudad de Ubatuba y su costa son geográficamente un punto medio entre Sao Pablo y RÃo de Janeiro, pero con la tranquilidad de una zona relativamente alejada de las zonas de gran densidad urbana.
Con sus extensas playas, la costa de Ubatuba se puede catalogar tranquilamente entre los paisajes de costa más bonitos de todo Brasil. Situado hacia el noroeste de la costa del estado de Sao Pablo, Ubatuba combina espectaculares paisajes de costa con montañas, bosque tropical y playas como Maranduba, Lázaro, Itamambuca, Vermelha, Grande, Enseada, Pereque, o Saco da Ribeira, con el puerto deportivo más importante de la región:
Imagen ridalv
Ubatuba cuenta con 80 playas diferentes incluyendo tres de ellas en islas, por lo que no es difÃcil imaginar que hay para cada gusto y pretensión. Sobre toda la costa, hay numerosos servicios turÃsticos, con posadas, restaurantes y hoteles, pero en la zona de la ciudad de Ubatuba se concentran la mayorÃa de ellos. En algunos puntos, las aguas se vuelven tan tranquilas y transparentes que son ideales para la práctica del buceo, especialmente en la zona de Ilha Vitória y Ilha Anchieta.
Hay además en el conglomerado de Itaguá, una base del proyecto de conservación Tamar, en donde se protegen las tortugas marinas, un centro que se puede visitar para conocer el trabajo de una de las principales ONG volcadas al cuidado del medioambiente de Brasil. Ubatuba y su costa, es ideal para recorrer kilómetro a kilómetro, descubriendo en cada rincón un pequeño paraÃso.


