Existen muy pocas ciudades de tamaño considerable en la selva. Pero mucho más extraño, es que exista una gran porción de selva dentro de una enorme zona urbana. RÃo de Janeiro es una ciudad maravillosa no sólo por su inigualable entorno paisajÃstico, sino además, por saber conservar a pesar de todos los obstáculos, un porción de selva en medio de sus extensos barrios, como lo es la reserva de Tijuca, un Parque Nacional declarado como Patrimonio y Reserva de Biósfera por la UNESCO.
Imagen germán
En una entrada anterior, comentábamos entre muchas curiosidades de Brasil, el hecho de que en RÃo de Janeiro se encontraba la selva y bosque tropical urbana más grande del mundo. El Parque Nacional de Tijuca está situado dentro de la ciudad de RÃo de Janeiro y es a pesar de que muchos no lo sabemos, una de las postales más emblemáticas de todo Brasil: el propio Corcovado, la Pedra da Gávea, o el Pico de la Tijuca con sus más de 1.000 metros de altura snm se encuentran dentro del parque.
Imagen PVC G
Aunque la reserva fue creada como tal en 1961, no es exactamente un bosque autóctono intacto, porque lamentablemente, en algunas zonas tuvo que ser reforestado luego de años de degradación. Pero el estado actual es el de un bosque tropical con un ecosistema protegido que actúa como pulmón de la gran ciudad que es RÃo de Janeiro. En total, son unas 3.300 hectáreas encerradas en pleno centro de la urbe, un una zona montañosa que a veces se choca con las zonas urbanizadas.
Imagen NileGuide
El Parque abarca la zona de Tijuca, la montaña de Carioca, el Corcovado, Pedra Bonita, Agulhinha de Gábea y Pedra de Gávea, algunos de los paseos más emblemáticos de Brasil, con zonas de pasarelas, paseos y miradores con vistas impresionantes.
Por supuesto, que la conservación de la selva urbana más grande del mundo no es tarea fácil. Desde ocupaciones ilegales, hasta deforestaciones indeseadas son frentes permanentes de conflicto que afrontan las autoridades. El Parque Nacional de Tijuca es una verdadera maravilla natural que quedó en medio de una enorme ciudad y su conservación es un desafÃo en un espacio que ha sobrevivido como un milagro que nadie que visite RÃo, deja de conocer..
