Brasil tiene tantas facetas turÃsticas que es difÃcil abarcar todos sus matices en un viaje breve (y aún muy extenso). Por ejemplo, es un paÃs que puede sorprendernos con sus propuestas tan impensadas como el turismo paleontológico. En RÃo Grande do Sul, existen numerosos sitios de interés paleontológico, además de museos.
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En RÃo Grande do Sul existe un territorio extenso que se encuentra plagado de restos del Triásico. Incluso existe una ruta de PaleontologÃa que recorre gran parte del centro del estado, conocida como Paleorrota (o Paleoruta). En la zona, se producen constantes hallazgos de restos fósiles que datan de la época del continente de Pangea. Las zonas más ricas en hallazgos son las de la Formación Santa MarÃa y la Formación Caturrita, donde se hallaron ejemplares como el Staurikosaurus, o los restos del primer dinosaurio hallado en Brasil.
Por si fuera poco, en la ruta al oeste de la ciudad de Mata existe un bosque petrificado, cuyos yacimientos se extienden por decenas de kilómetros. En toda la región, existen numerosas instituciones, museos y por supuesto, cientÃficos dedicados al estudio de la PaleontologÃa. Por ejemplo, en el sitio web de la ciudad de Sao Pedro do sul podremos consultar los puntos más atractivos para organizar un posible recorrido de turismo paleontológico. La ciudad, se destaca por su gran reserva de árboles fosilizados, y un museo paleontológico con fósiles de dinosaurios encontrados en la región.
Santa MarÃa, es otra de las joyas de la Paleorrota, por ser otro de los puntos más ricos en hallazgos de Dinosaurios. De hecho, está emplazada en uno de los depósitos de fósiles más importantes de todo el paÃs, contanto con una veintena de sitios paleontológicos. Son sólo algunos de los mejores ejemplos de que Brasil, es mucho más que buenos paisajes y buen clima.
