Guarda do Embaú entra en el listado de aquellos pueblos poco conocidos que merecen ser más conocidos. Principalmente, entre los amantes de las zonas de playa que tanto abundan en Brasil, pero con la tranquilidad que a veces escasea. Nacido como un pequeño pueblo de pescadores es además un sitio de peregrinación para los amantes del surf.
Imagen Marcel
Situado a 50 kilómetros hacia el sur de la ciudad de Florianópolis, en el municipio de Palhoça, Guarda de Embaú es para muchos una de las playas más bellas de todo Brasil. La ciudad es un pintoresco pueblo de pescadores, que destaca por su aspecto rústico, con costas que se conservan sin demasiadas intervenciones. Pero es su propio atractivo el que genera un desborde de turistas cada verano. Todo lo contrario del aspecto cuidado y tranquilo del resto del año.
El paisaje es de por sà encantador, con calles empedradas y casas rústicas de madera. Y las maravillas continúan camino a la playa: un rÃo (el RÃo da Madre) tiene su curso entre el banco de arena y el mar, por lo que para llegar a la playa hay que atravesarlo como una pequeña aventura. Aunque no hay inconvenientes para cruzarlo a pie, existen servicios de embarcaciones que facilitan las cosas. Las playas, tienen un aspecto muy natural, en sintonÃa con el aspecto de ciudad ecológica.
Sobre el agua, las inmensas olas son la tentación irresistible para los fanáticos del surf y los deportes de agua. Guarda do Embaú significa garganta, y es indiscutida una de las capitales del surf del sur de Brasil. Un pueblo pintoresco, playas tranquilas encerradas por un rÃo, posadas junto al mar, olas y sol, es en resumen la fórmula de Guarda do Embaú, demasiado irresistible como para ignorarla.



