Fernando de Noronha, las islas más perfectas de Brasil
A juzgar por la difusión que está alcanzando el archipiélago de Fernando de Noronha, las islas se proyectan como uno de los puntos más deseados por los turistas de todo el mundo en la costa de Brasil. El archipiélago en medio del océano Atlántico, es un modelo de conservación en un espacio paradisíaco y sobre todo muy tranquilo, que por si fuera poco, se ha ganado el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural, y a donde puedes viajar cómodamente gracias a la existencia de buenas ofertas de viajes.
Imagen Andras Jancsik
Situado a 360 kilómetros de la costa nordeste de Brasil, siendo parte del Estado de Pernambuco, el archipiélago Fernando de Noronha se compone de unas 20 islas “perdidas” en el Atlántico, que como pocos sitios del país, es un destino turístico para privilegiados: sólo unas 200 personas al día están autorizadas para arribar a la isla principal, la isla de Fernando de Noronha. Para desplazarnos, sólo podemos hacerlo por las zonas autorizadas en la isla principal, con una infraestructura mínima y los servicios básicos para no alterar el paisaje.
Imagen Michel Rios
El reducido número de turistas es por supuesto un límite que juega a favor de la tranquilidad y conservación del archipiélago como un espacio virgen. Lo que el aislamiento y las autoridades consiguieron conservar muy bien es un conjunto de islas rodeadas de playas de ensueño, una extraordinaria riqueza de paisajes, y costas rodeadas de aguas de color turquesa donde se puede bucear y explorar la fauna marina dentro de un área protegida también como Parque Nacional.
Eso sí, una vez hayas disfrutado de un magnífico día, no dudes que para descansar bien puedes encontrar muy buenas ofertas de hoteles.
Imagen Tadeu Pereira (Ted)
La isla de Fernando de Noronha es además un paraíso para los amantes del buceo, quienes pueden disfrutar en ambientes “caribeños” descubriendo coloridos peces y especies únicas. La estadía recomendable en la isla es de cinco días, y se puede arribar previo pago de una tasa de preservación.
Las urbanizaciones son mínimas (Vila do Trinta, Vila Floresta Nova, Vila dos Remédios) y cuentan con lo básico para desconectar del mundo, y lo mínimo para no alterar una de las maravillas naturales de Brasil. Fernando de Noronha nació aislada, y por ello, supo conservarse intacta hasta nuestros días, una versión perfeccionada del paraíso brasilero.
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Comentarios al artículo
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Fecha: 25 Julio 2009 at 21:06
[...] muy lejos de Recife, las famosas islas de Fernando de Noronha, a una hora en avión, completan la oferta de la región con uno de los paraísos de playa más [...]








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